De la misma manera que sucedió con el canal de televisión, los Nickelodeons cautivaron a lxs niñxs de su época. Se convirtieron en espacios seguros donde lxs niñxs podían ir y permanecer durante horas sin la compañía de un adulto. Por cinco centavos tenían acceso a más de una función.

¿Te acuerdas de Nickelodeon? ¡Está de vuelta y en forma de Streaming!

10 de la mañana en domingo: sólo tú estás despiertx en la casa. Todavía en pijama y caminando de puntitas vas a la cocina. Te sirves cereal; de ese con malvaviscos que tuviste que meter al carrito de súper sin que tu mamá se diera cuenta. Con el tazón en ambas manos vas a la sala de tele. Enciendes el televisor. Están pasando CatDog. La vida es buena.

¡Ay Cómo Duele Crecer! La vida se va enredando, el tiempo parece cada vez menos y los recuerdos cada vez más distantes. Tu mañana de domingo se va ahora en estar crudx (si es que lograste despertar antes de la una de la tarde).

El placer que encuentras frente a la televisión ya no se siente igual a cuando eras niñx. Es más, es probable que ni siquiera estés frente a la televisión. Los celulares, las computadoras, las tabletas y los gadgets que se han apoderado de nuestras vidas han desplazado poco a poco al televisor, y con éste a nuestros canales favoritos.

¿Te acuerdas de Nickelodeon? ¡Está de vuelta y en forma de streaming! El servicio de contenidos en línea detrás de la plataforma de Anime Digital conocida como Crunchyroll unió fuerzas con Nickelodeon para traerte por tan sólo $6 dólares (≈114 pesos) mensuales esa alegría infantil que ni siquiera sabías que te faltaba.

Gracias a VRV llega la nueva manera de ver tus series y caricaturas favoritas de la infancia. NickSplat es el nuevo canal online de Nickelodeon y en su catálogo se hallan tesoros del baúl de los recuerdos como Kablam!, nuevos capítulos de Rugrats, La Vida Moderna de Rocko, Los Thornberries, ¿Le tienes miedo a la oscuridad?, y hasta una nueva versión de nuestro extraterrestre devora gatos preferido: ALF.

La plataforma apenas comienza y cuenta únicamente con la primera y/o segunda temporada de estos shows. Sin embargo, de tener éxito no sólo ampliaría su catálogo, sino que también reviviría la producción de muchos programas que nos gustaría volver a ver.

Eric Berman de VRV declaró que su meta es renovar e innovar cómo se llevan contenidos divertidos a jóvenes y niñxs. Es aquí donde se pone interesante el asunto. Nickelodeon no es sólo un collage de sílabas sin significado. Nickelodeon o más bien los Nickelodeons fueron, a principios del siglo XX, el primer lugar a donde llegaron niñxs a enamorarse del cine.

Entre 1905 y 1910 se fundaron en Estados Unidos los “Penny Arcades”. En pocas palabras los predecesores a las “maquinitas”. Claro que en estos establecimientos no encontrabas Street Fighter o Pac Man. Se trataba de entretenimiento barato y mecánico como medidores de fuerza, predicciones sobre el futuro, y hasta funciones cinematográficas individuales con kinetoscopios conocidas como “Peep Shows.

Apostando por el futuro del entretenimiento y de los espacios de recreación ciudadana, los mismos dueños de estos “Penny Arcades” fueron los primeros en invertir en el futuro del cine como espectáculo.

Nacieron entonces los Nickelodeons. Los primeros espacios de difusión y proyección cinematográfica cuyo nombre surgió del precio de la entrada: 5 centavos americanos o un “nickel” por persona.

El cine se convirtió en una alternativa económica de entretenimiento. Algo así como si hoy el boleto de cine costara 1.43 USD (≈27 pesos). El éxito de estas salas era tal, que sus dueños comenzaron a abrir franquicias a lo largo de los Estados Unidos, y eventualmente recaudaron tanto dinero que pasaron de ser distribuidores de cine a ser productores y fundadores de estudios que hasta el día de hoy siguen llevando historias a la pantalla grande.

En 1912, tras su éxito como dueño de Nickelodeons, Carl Laemmle fundó Universal. Adolph Zukor fundó después Paramount Pictures (1916). Marcus Loew y Louis B. Meyer le siguieron, y en 1919 fundaron MGM. Y en 1923 Jack Warner fundó junto con sus 3 hermanos Warner Bros.

De la misma manera que sucedió con el canal de televisión, los Nickelodeons cautivaron a lxs niñxs de su época. Se convirtieron en espacios seguros donde lxs niñxs podían ir y permanecer durante horas sin la compañía de un adulto. Por cinco centavos tenían acceso a más de una función. Disfrutaban desde canciones acompañadas de imágenes e ilustraciones hasta películas emocionantes como The Great Train Robbery (1903) de Edwin S. Porter; la primera película de vaqueros en la historia del cine.

Con el tiempo los Nickelodeons se convirtieron en salas de cine modernas. Nosotrxs nos convertimos en adultxs y nuestro canal favorito se convirtió en una plataforma digital. Ya no somos niñxs, pero Nickelodeon no se ha ido por completo. Quizás eso quiera decir que la fascinación infantil por las caricaturas que alguna vez tuvimos tampoco ha desaparecido. Crecimos y el canal también lo hizo. Gracias a NickSplat, hoy podemos tener lo mejor de ambos mundos. Porque estar crudxs en domingo será menos feo si en el fondo se escucha “¡Apártate, cabeza de balón!”.

 

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