En su trayectoria como fotógrafo, Enrique Metinides se dedicó a retratar momentos trágicos dentro del contexto público mexicano de la segunda mitad del siglo XX. El resultado fueron una serie de fotografías que lo posicionaron como un comunicador y artista capaz de mostrar belleza hasta en las situaciones más crudas.



Enrique Metinides

Enrique Metinides: un importante fotógrafo que llevó la nota roja a extremos incomparables, se convirtió en uno de los mejores fotoperiodistas mexicanos de la segunda mitad del siglo XX. Logró generar un diálogo intenso sobre el valor artístico y periodístico de la fotografía.

Enrique Metinides

Este fotógrafo mexicano tuvo una carrera de más de 70 años y se dedicó principalmente a capturar imágenes de la violencia en el país. Empezó su trayectoria como fotoperiodista desde una corta edad. Inició como un curioso joven, cargando una cámara a todos lados y capturando sucesos que le llamaban la atención. Desde muy pequeño se sintió sorprendido por las escenas macabras, los accidentes y la destrucción en la ciudad. Es así como pasó de ser fotógrafo de prensa, el máximo expositor de la desgracia y de la muerte en la Ciudad de México, al reportero más importante de la nota roja.

EM1-0117-1966-D14. Recuperada del archivo de3 Enrique Metinides. 19 de diciembre de 2014

Su obra

El fotógrafo mexicano se aventuró a retratar las realidades de un México inmerso en la desesperanza. Sus temas centrales fueron la muerte, la tragedia y los accidentes, los cuales a través de la cámara representaban el contexto específico de la época: un México que a mediados del siglo XX enfrentaba crisis económicas, alta corrupción, violencia e inseguridad. En ese momento de la historia, el periodismo y el descontento social se encontraban en su máxima expresión.

Para Metinides, las historias que contaban sus imágenes eran dignas de ser compartidas, por más polémicas, difíciles o desagradables que fueran. Según cuenta en el documental El hombre que vio demasiado para él la labor del fotógrafo no se centra en seleccionar y retratar ilusiones, sino en mostrar la realidad tal cual y hacerla accesible al espectador.

Algunas de sus fotografías más conocidas son: La muerte de Adela Legarreta, Niño y padre en una ambulancia y El salto en Toreo.

Salto en el toreo. Recuperada del archivo de Enrique Metinides. 10 marzo del 2014

Trayectoria

La obra de Metinides incluye la gran cantidad de fotografías que tomó durante sus años como fotorreportero. Además del repertorio publicado en la prensa, sus fotografías fueron retomadas no sólo por su valor histórico y narrativo sino también por su valor técnico y artístico.

Desde la primera década del siglo XX empezaron a surgir publicaciones monográficas sobre el artista, tales como El teatro de los hechos (2000) del Instiuto de Cultura de la Ciudad de México o el ensayo de Néstor García Canclini, Geoff Dyer y Ridinghouse, Enrique Metinides The Photographer’s Gallery (2003). También ha sido  retomado en artículos y entrevistas por medios de difusión cultural de alto reconocimiento como son Gatopardo (2002), The Guardian (2003), El País (2004), Art Nexus (2205), The New York Times (2006), entre muchos otros.

Aunado a esto, Metinides fue presentado en sus primeras exposiciones individuales como El teatro de los hechos (2002) en el Museo Universitario de Ciencia y Arte o Enrique Metinides (2003) en Air de Paris, Francia y en sus primeras exposiciones colectivas en el 2002 tales como Foto Periodismo en México en el Centro de la Imagen de la Ciudad de México, Artists linving in Mexico en Nueva York o Trottois en la Galeria Chantal Crousel à la Poste du Louve en Paris.

EM1-0701-c1960-D16. Recuperada del archivo de Enrique Metinides. 27 enero del 2015

Metinides el artista

Es interesante comprender cómo es que Enrique Metinides se convirtió entonces en un artista, en un expositor. Pues después de años de trabajo periodístico, se retomó por su valor técnico y por su gran sensibilidad. Su labor fue siempre mucho más allá del relato.

El gran reto artístico del fotoperiodismo recae en la capacidad estética de retratar el horror de manera bella; lograr el equilibrio perfecto entre la técnica fotográfica y la sensibilidad narrativa. Lo común sería cruzar la fina línea apelando al morbo y la falta de respeto ante la dignidad humana. Metinides logró este equilibrio al presentar una fotografía que funciona como noticia e historia pero también como composición armónica; cumplió ambas metas de la narrativa visual. Por este motivo se considera entonces un poeta, un artista visual digno de ser reconocido.

Ha tenido exposiciones individuales en todo el mundo, en museos y galerías internacionales tales como: Recontre d’Arles Photographie, en Arles, Francia, Aperture Gallery en Nueva York, o en Fair Royal College en Londres.

De igual manera ha participado en exposiciones colectivas en Polonia, Bélgica, Francia, Alemania, entre muchos otros países. Y en México en galerías como Kurimanzutto.

En el 2016 tuvo una exposición en el Museo Cuatro Caminos de la Ciudad de México llamada El hombre que vio demasiado, Enrique Metinides de 1946 a 2016, 70 años de trayectoria, en la cual se expusieron más de 120 obras y clips creados por él.

La obra de Metinides abre problemáticas sobre el poder del lenguaje y de la comunicación. Por ejemplo, ¿de dónde nace la necesidad de fotografiar a un cadáver? Tal vez nace de la fascinación que siente el autor, o también del asombro que el espectador tendrá por el hecho de mirar un cuerpo sin vida, de mirar el dolor y la tragedia desde una periferia. O bien, los sentimientos de frustración y la confrontación ante la idea de que todos los seres humanos son susceptibles a cualquier tipo de tragedia, que genera una sola imagen. El horror ante la vulnerabilidad humana genera intriga como bien lo ha mostrado la obra de este fotógrafo.

En una entrevista que Metinides otorgó al diario El Tiempo dijo:

“Lo que más me ha fascinado de todo lo que he visto siempre han sido los mirones, los chismosos, la gente que viene a ver. Supongo que es porque sienten alivio de que son los testigos y no las víctimas. La gente tiene una curiosidad morbosa y siempre le gusta ver al muerto y salir en la foto.”

EM1-0126-1960-C11. Recuperada del archivo Enrique Metinides. 19 de diciembre de 2014

El hombre que vio demasiado es un documental de la curadora alemana Trisha Ziff, hecho en el 2015 el cual rinde homenaje al fotógrafo mexicano al retomar su trabajo como fotoperiodista y al explicar su polémica estética. Esta increíble película, comentada por el mismo Metinides, relata su vida como fotógrafo, sus relaciones y su recorrido de lente en lente. 

 

Envíaselo a un amigo