El cine, como el arte o la magia negra, es la colaboración más allá del tiempo y del espacio. Kubrick jugó a la ouija e invocó al fantasma de Sjöstrom. Le dio nueva vida y nuevo cuerpo. Mismo que Garris descosió, reconstruyó y reanimó.

Macabro: Un Festival para Reanimar Fantasmas

Del 21 de agosto al 2 de septiembre, la Ciudad de México celebrará en 18 sedes distintas la décimoséptima edición del festival de cine de terror Macabro. Uno de los invitadxs especiales al cual se rendirá homenaje este año es el mismísimo Mick Garris: legendaria figura del cine de terror para televisión y creador de la serie Masters of Horror.

Este escritor, director y productor estadounidense es un verdadero hombre del renacimiento. Su trayectoria no sólo es espectacular, sino que es también un ejemplo magistral de diversidad multidisciplinaria. Comenzó como crítico de cine y música en Cinfantastique. Sin embargo, un trabajo como secretario en la recién fundada Star Wars Corporation en 1997 fue lo que le permitió asomar la cabeza al mundo del cine por primera vez.

Después de ese trabajo bajo el mismo techo que George Lucas, Garris pudo emplear y elevar las herramientas que adquirió escribiendo sobre cine. Desarrolló su propio show de entrevistas donde tuvo el privilegio de conversar con legendarios directores como John Landis, Joe Dante, John Carpenter, y hasta Steven Spielberg.

Su primera experiencia laboral en el set fue estando a cargo del “Making of” de varias películas que marcaron la historia y trayectoria del cine de terror en su época. Documentó el proceso de filmación y trabajo de cerca con grandes directores como John Carpenter en Halloween (1978), David Cronenberg en Scanners (1981), o Joe Dante en Aullido (1981).

Más tarde, en 1982, Garris tuvo la oportunidad de pasar del otro lado de la cámara. Comenzó entonces su carrera de guionista para televisión y películas para “la pantalla chica”. Su canon de series y antologías televisivas incluye títulos como Cuentos Asombrosos (Creada por Spielberg en 1985), la antología clásica de terror que alguna vez pasó por Fox Kids: Cuentos de la Cripta, y la noventera serie de ciencia ficción/terror: She Wolf.

Dirigió en 1990 la película para televisión Psycho IV: The Beginning (1990) donde revisita la historia y el origen del infame asesino Hitchcockiano Norman Bates. Su buen trabajo y su capacidad para re-explorar narrativas de terror le permitieron comenzar a trabajar de cerca con el amo y señor oscuro de la literatura de terror contemporánea: Stephen King.

Hizo tanto adaptaciones como historias originales escritas por Stephen King exclusivamente para la televisión. King se entendió mucho mejor con Garris que con Stanley Kubrick, el genio necio y neurótico detrás de El Resplandor (1980); un clásico de terror que relata de manera casi íntima la decadente caída hacia la locura de una familia atrapada por la nieve en un hotel con una macabra historia.

Tanta confianza y respeto había entre los dos, que en 1997 quedó en las capaces manos de Mick Garris reimaginar la novela que, según King, Kubrick no había sabido interpretar correctamente. Fue entonces que nació El Resplandor (1997) una miniserie mucho más fiel al libro que su contraparte cinematográfica.

Con la oportunidad de un nuevo reparto, Garris pudo también retrabajar a lxs personajes que veríamos en pantalla.  Jack Torrance ya no es un loco desde el principio, en la versión de Garris se nos permite apreciar una lenta caída hacia la locura que resulta trágica y emocionalmente más significativa. Shelley Duvall es reemplazada por Rebecca DeMornay, y su personaje se convierte en una versión más cercana al retrato fuerte y capaz de la mujer moderna que buscaba transmitir King.

Sin embargo, es cierto que en la versión de televisión (que se hizo con menos tiempo y dinero) algunas cosas resultan extrañas. Los efectos especiales con que Garris dio vida a los siniestros arbustos parlantes del hotel saltan a la vista y distraen al espectador, aunque, terroríficos trabajos de maquillaje como el de la señora de la habitación 217 los compensan a tal grado que la serie recibió en su año una nominación al Emmy por mejor maquillaje.

Si bien hay cosas extrañas en la miniserie, también hay cosas que simplemente se extrañan. Una película de El Resplandor sin las tétricas planillas escritas a máquina por Jack o su icónico grito de “Here’s Johnny” no se siente como la que nos dejó los pelos de punta en el cine. Aunque la miniserie las omita por cuestiones de lealtad a la obra original, esto no quiere decir que Kubrick se las haya sacado de la manga nada más.

En su versión, Kubrick decide sustituir el arma final de Jack. El palo de croquet se convierte en un hacha, misma con la que Jack Torrance hace un hoyo en la puerta tras la que se esconde aterrada su mujer. Esta escena es muy similar a una bastante más antigua. Kubrick hace una referencia (o para los coquetos: un guiño) a otra película de padres alcohólicos enloquecidos y fantasmas.

En 1921 se estrenó La Carreta Fantasma (1921) de uno de los directores suecos más importantes: Victor Sjöstrom. La película muda se centra en David Holm un padre borracho y abusivo que muere de un infarto el 31 de diciembre segundos antes de la media noche. Según la leyenda sueca, la última alma en morir antes del año nuevo es la encargada de reunir a todas las demás en la carroza fantasma. Holm se ve obligado entonces a cumplir con esta tarea. Mientras lo hace, muy a la Dickens, observa cómo habría sido su vida de haber seguido bebiendo y maltratando a su familia.

Kubrick rescata una escena de La Carreta Fantasma (1921) en que Holm irrumpe en una habitación donde se esconden su mujer y sus hijas utilizando un hacha para destruir la puerta, y la reescribe, recrea, y reconstruye en su propio filme de horror centrado en una familia disfuncional y sus fantasmas (psíquicos y sobrenaturales).

Mick Garris viene a los 17 años de Macabro como invitado especial. También viene a presentar Nightmare Cinema (2018), su más reciente película, que en realidad es una terrorífica antología colaborativa dirigida por Alejandro Burgués (The Thing in the Woods), Joe Dante (Mirare), Ryûhei Kitamura (Mashit), David Slade (This Way to Egress) y por supuesto el propio Garris (Dead).

Pero también cuando no se trata de una antología, Mick Garris entiende muy bien que el cine es construcción y reconstrucción colaborativa. Garris ya trabajó con Kubrick, así como Kubrick lo hizo con Sjöstrom. El cine, como el arte o la magia negra, es la colaboración más allá del tiempo y del espacio. Kubrick jugó a la ouija e invocó al fantasma de Sjöstrom. Le dio nueva vida y nuevo cuerpo. Mismo que Garris descosió, reconstruyó y reanimó.

Macabro es un festival para reanimar fantasmas. Aprovecha e invita a tu amigx “fantasma” que lleva tiempo sin aparecerse.

Para más información sobre la programación, las sedes, y eventos especiales de Macabro XVII visita la página Facebook del festival o consulta su sitio web: http://macabro.mx/2018/

Envíaselo a un amigo