Con sus caricaturas, Miguel Covarrubias permitió que las personalidades de Nueva York fueran vistas desde un nuevo enfoque “extranjero” pero a la vez local.

Miguel de Covarrubias (1904-1957) nació y fue criado en la Ciudad de México y desde muy temprana edad se interesó y sobresalió en la escena artística del país; en sus tiempos libres junto con algunos colegas hacía dibujos de las personas que veía en los cafés o en la calle. Un elemento fundamental para su éxito fue el contacto directo y de amistad que entabló con artistas y pensadores como José Juan Tablada.

A los quince años de edad Covarrubias ya publicaba para periódicos mexicanos y daba clases de dibujo a niños pequeños; de los cuales copió su capacidad de retratar una naturaleza propia y no una copia. Otras grandes inspiraciones para él fueron Diego Rivera, Clemente Orozco y Montenegro.

Gracias a que el gobierno mexicano empezó a apoyar a los artistas emergentes, Covarrubias tuvo la oportunidad de irse a Nueva York sin saber inglés.Covarrubias llegó a Nueva York gracias al apoyo del gobierno de Plutarco Elías Calles. Su intención siempre estuvo clara, pues buscó a toda costa poder darle prestigio a su obra y por ende a su país.

Con tan solo diecinueve años y en Nueva York Miguel Covarrubias, bajo la tutela de Tablada empezó a hacerse notar en la escena neoyorquina, pues retrató con facilidad y veracidad a los personajes más conocidos de su época: Paul Whiteman, Mary Pickford, Harold Lloyd, entre otros. Sus dibujos fueron tan aclamados porque mostraban una fuerte coherencia entre el físico y el carácter del retratado; a pesar que Covarrubias nunca tuvo contacto directo con los personajes de sus obras.

“Los Negros” fue una temática fundamental en su repertorio dentro de Nueva York, pues con sus dibujos le dio una nueva visibilidad a sus retratados. Covarrubias se mostró como un artista humilde y capaz de representar todo tipo de clases sociales y costumbres; retratando con sinceridad lo que percibía y veía.

Considero que sus caricaturas más complejas y de mayor trascendencia son las de “Los Negros”. El ejemplo que usaré para fundamentar este presupuesto es la obra “One Hundred and Thirtieth street” la cual busca reflejar esa zona excluida de la ciudad de Nueva York, la cual resurge a partir de la “One Hundred and Thirtieth street”. Esta zona llena de energía y bares; es refugio de la pareja que Covarrubias retrató: a Lily la bailarina de cabaret acompañada de su manager, esposo, primo y protector.

Esta imagen engloba todo el panorama de lo que era ser un afroamericano en Nueva York, las relaciones tan complejas entre ellos y la importancia de visibilizar a un grupo que empezaba a tomar muchísima fuerza e influencia.

Cabe mencionar que las imágenes de la serie “Los negros”  según Covarrubias nunca fueron pensadas como caricaturas, pues él considera que sus obras eran más estudios de la cultura negra.

Con sus caricaturas, Miguel Covarrubias permitió que las personalidades de Nueva York fueran vistas desde un nuevo enfoque “extranjero” pero a la vez local. Sin conocerlos Miguel logró captar el espíritu de cada uno de ellos. Su juventud y humildad fueron factores que lo posicionaron con rapidez dentro del medio artístico de Nueva York.

Covarrubias dio paso a una caricatura con una intención antropológica. Lo cual resultó en una nueva visión sobre el otro, y tal vez en una nueva voz para los que no la tenían.

Williams Adriana. “Covarrubias”. Fondo de Cultura Economica, USA: 2000.

Envíaselo a un amigo