Después de nueve meses del sismo que sacudió la Ciudad de México, la situación de los damnificados del multifamiliar de Tlalpan permanece igual. Van varios meses que no reciben ningún tipo de ayuda y su desfortuna parece haberse desvanecido en medio de las riñas políticas y los gritos de euforia por el mundial.

Este mes se cumplen nueve meses desde el 19S. La ayuda que parecía desbordarse por todas partes en la Ciudad de México y el resto de los estados afectados se fue marchitando con el paso del tiempo, siendo hoy en día difícil de encontrar centros de acopio que busquen apoyar a los damnificados. Los gritos de molestia por parte de la sociedad civil que aclamaban castigo a las autoridades corruptas ya se apagaron. Las personas que perdieron sus hogares se han eliminado de la memoria colectiva del país, siendo reemplazadas por las propuestas de los candidatos presidenciables y otro par de noticias que han causado euforia entre las masas.

El sismo con magnitud de 7.1 dejó más de 3 mil edificios dañados en la Ciudad de México. Entre estos se encuentra el multifamiliar de Tlalpan, construcción que albergaba a cincuenta familias. Y aunque la ayuda fue casi inmediata después del sismo y algunas familias lograron migrar a zonas más seguras, aún permanecen muchas personas viviendo en la calle.

“Somos veinte familias viviendo en los campamentos. Aquí hay niños pequeños. Son tres campamentos techados con lonas. No tenemos drenaje, ni luz. La delegación nos dio dos baños con desagüe que no tienen red sanitaria” [1]

Las condiciones en el campamento son deplorables. Las lluvias les inundan constantemente las lonas que apenas logran cubrir los espacios habitacionales. No hay extintores ni seguridad, las patrullas no rondan alrededor de los campamentos, por lo que han sido víctimas de varios robos desde que tuvieron que instalarse en la calle. Nadie en la delegación ha vuelto a visitar el multifamiliar para entablar un dialogo.

Como respuesta, los vecinos del multifamiliar cerraron la calzada de Tlalpan los días 28 y 30 de mayo, protestando por el abandono y el incumplimiento de los acuerdos que les fueron prometidos por las autoridades capitalinas. Como respuesta a esto, el jefe de gobierno, José Ramón Amieva, prometió agilizar el proceso de la reconstrucción a través de una cita con tres representantes del multifamiliar.

“Hubo un comunicado de prensa un día antes de que viniera el jefe de gobierno. Se firmó un acuerdo donde el gobierno va a llevar el control de todas las finanzas. Estamos esperando el dinero para la reconstrucción.”

Como parte del proyecto de reconstrucción del multifamiliar, en el acuerdo firmado se les prometió la cantidad de 2 mil millones de pesos a los vecinos de Tlalpan. Sin embargo, el gobierno retractó su propuesta en la sesión de la Comisión para la Reconstrucción que se llevó acabo el día 20 de junio, con ello deslindándose de toda responsabilidad ante los damnificados.

Los vecinos permanecen luchando ante un gobierno que no escucha y no se compromete. Como respuesta, el gobierno ha reaccionado de forma agresiva, rodeando la manifestación, que se llevó a cabo en el zócalo, con un cuerpo de policías que no permitía a los vecinos dejar la zona.

A nueve meses del fatídico temblor, los vecinos del multifamiliar de Tlalpan se encuentran ante una encrucijada: la reconstrucción digna o el desplazamiento forzado. Su lucha ante un gobierno que no responde por sus ciudadanos es la lucha de todos los mexicanos. Las voces de los damnificados piden a gritos solidaridad, ser recordados.

“En este tiempo de elecciones hagamos conciencia. Los políticos siempre se están peleando por dinero y poder. La realidad es que el dinero no le llega al pueblo. Nosotros no estamos pidiendo nada gratis, estamos exigiendo lo que nos corresponde. Un hogar decente, reconstruido con el dinero que nosotros mismos le damos al gobierno.”

No permitamos que las voces que más nos necesitan queden en el olvido. Recordemos el
19S, unámonos una vez más como mexicanos y alcemos nuestros puños al aire. Convirtámonos en una caja de resonancia que amplifique el llanto, la frustración y la necesidad de todos los mexicanos que perdieron todo. Principalmente, recordemos que esto aún no acaba, que todavía nos faltan muchas vidas por reconstruir.

 

[1] Entrevista a Guadalupe Padilla, vecina del Multifamiliar.

Fotografías por Daniela Martínez.

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