Project Heart es una comunidad de personas esparcidas alrededor del mundo quienes dos o tres veces al año se reúnen en distintos puntos del planeta con una meta en común

DESTINO: Seis Sentidos en la costa, Turquía

Por Alejandro Glatt

@alejandroglatt

 

Para comenzar una nueva Aventura, decidir un destino simpre nesecito de una motivación. Una razón que me “obligue” a mantenerme en constante movimiento. Ser un artista visual me ha llevado a varios destinos y este verano no fue la excepción…

Project Heart es una comunidad de personas esparcidas alrededor del mundo quienes dos o tres veces al año se reúnen en distintos puntos del planeta con una meta en común: Celebrar. Después de presentar visuales en vivo el pasado enero en su edición en la selva de Chimuyil, Quintana Roo. Recibí una invitación para formar parte del cartel de SIX SENSES IN THE COAST, celebrado en Kabak Valey, Turquía. Sin pensarlo dos veces mis pies, mochila, patineta se encontraban ya en territorio turco. Se abre el telón:

 

No conozco a nadie, no conozco nada. Me encuentro solo una vez más. Un mundo de posibilidades a mis pies. Istanbul es mi primer destino. tengo unos cuantos días antes de comience el festival. Mesquitas, elotes, mercados, gritos, desorden y dificultad para encontrar comida vegetariana son mis primeras impresiones. Cerca del mar en el cual al parecer la vida no es tan sabrosa, observo odio y tristeza en los ojos de las personas. Sensciones extrañas e incomodas. Tres noches durmiendo en vecindarios distintos, en los cuales me cuesta trabajo encontrar la real escencia de la ciudad. Confusión y sobre todo mucho estimulo.

 

Se que la primera impresión es de suma importancia pero también que no es la definitiva. Un jueves por la noche, Ali Jan, a quien no conocía anteriormente llega por nosotros. Cinco personas y un perro en una camioneta con una larga noche por delante hasta llegar a la costa opuesta del país. Un paraíso meditarrenao ubicado en el Valle de Kabak.

Mis pies tocan la arena, recibo gritos, fuertes abrazos y besos, seguido por las palabras: “Bienvenido a casa”

A partir de ese instrante, todo lo que comenzó fue mágico: Cien personas provenientes de treinta y tres paises disntos, sentados alrededor del fuego. Muchos rostros conocidos, otros no. Pero todos conscientes de los días que estamos por vivir. Se establecen los principios, se bendice a la tierra y comienza la aventura. “Seamos respetuosos con la tierra, con los demás y con nosotros mismos” Dice Rila, quien guía la ceremonia inagural.

Nueces, botellas de vino y otras cuantas cosas rolan alrededor del circulo, de mano en mano. En donde todos tienen  una historia que contar, en donde las conversaciones no comienzan con un ¿de dónde eres? Si no ¿A dónde vas? Artistas visuales, músicos, Djs, Sanadores, Chefs, Actores y emprendedores integran a esta comundidad, en al cual para formar parte debes de ser invitados por las “hadas”,  las madrinas de Project heart.

Todos los integrantes están obligados a aportar: Ya sea impartiendo un taller,

presentando un set, cocinando o compartiendo aptitudes…

 

Los primeros tres días y noches estuvieron repletos de variadas actividades, algunas de las más significativas en mi experiencia fueron: Baile Sufi, el cual es un tipo de meditación basada en girar sobre nuestro propio eje hasta llegar a un estado de hipnosis. Ceremonias de Rapé, inhalar tabaco a presión como método de aclarar la mente y el cuerpo. Mesas redondas en las que se discuten temas acerca de cómo hacer del mundo un mejor lugar. Y en mi caso, compartiendo “Fruit Healing” un espacio para explorar los sentidos a través de los colores, sabores y texturas de las frutas.

Conviencia intensa que crea un circulo de confianza y apertura: Descalzos, desnudos y disfrasados se pasean por el campamento. Se respira libertad…

Después de vivir experiencias intimas y “tranquilas” llegó el momento de la celebración:

En un barco pirata nos encotramos todos, al ritmo de Hogler Hecler y  otros Djs la fiesta flotante más salvaje en la que me he encontrado. Sol, burbujas y espuma invaden la pista de baile. Chapuzones repentinos al cristalino mar mediterraneo. Depués de extensas horas de baile, volvemos a tierra, para continuar la clebración en la costa: Con una vista paradisiaca y un constante fuego. El baile no se detiene. Presento un set de visuales en vivo al ritmo del set de David Pontbriand. Amance y con ojos rojos pero caras frescas todos seguimos bailando. Abrazos, silbidos y gritos. Noema es el Dj encargado de cerrar la celebración presentando un set de casi diez horas. La noche cae y la fiesta sigue, hasta que todos caen tumbados de tanto baile, tanto estimulo.

Acurrucados unos entre los otros, pasada la tormenta. Recordamos los momentos más especiales que quedarán en nuestras mentes por el resto de nuestras vidas. Reunidos en el fuego por ultima ocación, se muestra la leyenda: “Until we meet again” (Hasta que nos volvamos a encontrar).

No se sabe aún en que parte del mundo será el próximo Festival de Project Heart pero por seguro que todos intentaremos de estar ahí.

Se cierra el telón y yo me encuentro en Turquía, lleno de nuevas experiencias, sin plan o prisa alguna.

 

Comparto aquí un video memoria que cree y presenté la ultima noche

https://www.youtube.com/watch?v=KKEw4iXr8D8&t=42s

Siempre en movimiento, Alejandro Glatt  

Escrito en un autobús viajando de Bodrum a Cesme, sureste de Turquía

 

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