Una marca, una huella, un sentido y un sin sentido. ¿El concepto debe pesar más que el producto?

Si nos remontamos al siglo XVIII podemos decir que las prendas eran utilizadas para vestir nada más.

Gracias a nuestras ganas de imponer otras normas hemos logrado crear un mundo de posibilidades a la hora de vestirnos. Antes, las prendas tenían la función de cubrirnos y hacernos sentir “cómodos” o protegidos. Estas también nos ayudaban para diferenciar las clases sociales, que en nuestro caso aplicaría de la misma forma.

Hoy en día tenemos una extensa gama de posibilidades, gracias a que necesitamos diferenciarnos del resto y darnos a conocer con todas nuestras fuerzas, ya sea por la marca que utilizamos, los colores o los estampados que portamos.

La ropa se ha convertido en nuestra bandera de identidad y gracias a esta podemos juzgarnos un poco.

Bueno o malo, la empatía es lo que hace que nos relacionemos con lo que nos rodea; es mediante los sentimientos que logramos conectar o no con ciertas cosas. Estamos en ese punto de la vida en el cual hay de todo para todos, desde el que quiere comprarse una playera básica negra hasta el que desea una playera hecha con el mejor algodón o el que quiere un abrigo de peluche amarillo. Lo impresionante aquí es tratar de entender cómo es que las empresas que apenas comienzan logran competir y posicionarse en la industria de la moda,  un ideal, es decir, el concepto… ¿será suficiente?

Si buscamos concepto en un diccionario podemos decir que es un juicio o una representación mental que tenemos de algo. Esto en lo social puede aplicar por el entorno en el cual nos movemos y es por ello que las marcas hoy en día tienen un estudio de mercado impresionante para saber el target al cual se dirigen.

Si ponemos de ejemplo el más austero qué es Coca Cola, se podrán dar una idea del impacto que tiene un concepto sobre nosotros. Santa Claus en realidad portaba un traje verde pero Coca Cola vino con la increíble idea de cambiar el color verde por el rojo y utilizarlo para sus campañas, acto seguido siempre que pensamos en navidad tenemos el rojo presente y una deliciosa Coca fría acompañándonos en la cena.

Esto de verdad está cañón, puesto que las empresas que se dedican al branding han sabido llegarnos y no vendernos un producto sino una idea la cual conecta o no con nosotros.

Pero, en la industria de la moda muchísimas empresas se han dado el lujo de poner el concepto sobre el producto.

Obviamente necesitamos de un punto de partida, de una idea y de un concepto para respaldar lo que hacemos pero no por ello debemos descuidar el producto. El producto que en este caso es la ropa, tiene sus propias reglas para poder costar lo que cuesta. Y de verdad, muchos diseñadores, hoy en día se jactan de su concepto y elaboran ropa que es muy barata pero que el precio es ridículamente caro, porque tiene una idea muy original, pero esto no puede ser lo único.

Si nos metemos en alta costura y pret a porter, podemos decir que son prendas muy caras, pero esto es por el proceso que tienen. Son prendas que de verdad, te van a quedar perfectas y van a estar mayormente confeccionadas a mano. Pero en el street style, que están marcas como Supreme, Off -White, ADER, A Cold Wall, Balenciaga, entre otras;  se está observando un patrón alarmante: elaborar prendas con manufactura deplorable y un costo ridículo. Se está dejando el producto a un lado y el concepto es lo que está ganando.

Sí, quizás se podrá vender como pan caliente en este momento, pero si tu idea no está apoyada por un producto bien hecho puede destronarse después del tiempo.

Si no hemos tenido una prenda que de verdad nos ha quedado perfecta y la hechura es excelente muy probablemente podrán decir que estoy demente. Y lo entiendo, no estoy peleada para nada con que el concepto sea lo mayoritario en una marca, pero sí me molesta mucho que se deja de lado la manufactura, porque de verdad es un proceso impresionante y se necesitan muchas horas para elaborar una prenda bien hecha.

Pero lo dejo sobre la mesa, en verdad un concepto puede llegar a ser tan bueno que a pesar de poder conseguir la misma playera en un lugar más económico o de segunda mano, como lograste empatizar con el ideal de la marca vas a comprar su producto ¿el quíntuplo de caro?

También tengo que decir que no todas las marcas de Street Style lo hacen, pero si se ha dejado ver en las más famosas como Off-White.

 

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